Las raíces y sus propiedades

Las raíces, tallos y hojas de las fresas silvestres tienen propiedades nutritivas

Un estudioLas raíces, tallos y hojas de las fresas silvestres tienen propiedades nutritivas en el que participa la Universidad Complutense de Madrid (UCM) revela que las partes vegetativas de las fresas silvestres -raíces, tallos y hojas- presentan propiedades nutritivas y antioxidantes. Las plantas silvestres, en general, contienen más azúcares y vitamina B9 que los vegetales comerciales, aunque tanto unas como otras han demostrado ser fuentes de nutrientes.
Las fresas silvestres, que crecen en bosques y pendientes de zonas montañosas, resultan beneficiosas para la salud por sus propiedades diuréticas y astringentes. Eso incluye tanto al fruto como a sus raíces y partes vegetativas aéreas (tallos y hojas). Investigadoras del grupo ALIMNOVA de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), junto a científicos portugueses de la Universidad de Oporto y del grupo BioChemCore del Instituto Politécnico de Bragança (liderado por Isabel C.F.R. Ferreira), han descubierto que estos elementos cuentan con propiedades nutritivas.
Las raíces, tallos y hojas de las fresas son ricos en vitamina B9 / Anvica
«Hasta ahora no existía ningún estudio nutricional relativo a las partes vegetativas de esta planta, y tampoco había datos sobre la composición en cuanto a nutrientes y compuestos bioactivos de sus infusiones y decocciones», explica Patricia Morales, profesora del departamento de Nutrición y Bromatología II de la UCM y coautora del trabajo, que se ha publicado en la revista LWT – Food Science and Technology.

El análisis de muestras silvestres -recogidas en Serra da Nogueira (Portugal)- y de fresas comerciales reveló que, además de cualidades nutritivas, las raíces, tallos y hojas también tienen propiedades antioxidantes, al ser ricas en vitamina E, C y otros ácidos orgánicos.

«Sería interesante realizar un estudio más pormenorizado, pero los resultados preliminares indican que las raíces silvestres aportan más cantidad de azúcares, ácidos grasos poliinsaturados, vitamina B9 y E en comparación con las comerciales», afirma Morales.

DOSIS RECOMENDADA POR LA UE

Además de la planta, las investigadoras estudiaron infusiones y decocciones preparadas con las muestras. Las infusiones se hicieron en agua destilada hirviendo, en la que se introdujo un gramo de cada ejemplar, dejándola reposar cinco minutos. En las decocciones se sumergieron las plantas desde el principio, llevando el agua a ebullición durante cinco minutos y dejándola enfriar el mismo tiempo.

Estas fresas abundan en Europa y en países como Canadá, Estados Unidos, Corea y Japón. El Parlamento Europeo ha recomendado un consumo diario de 200 microgramos al día de vitamina B9 (ácido fólico y folatos), presente en las partes vegetativas, sobre todo en las raíces. «Según los resultados obtenidos, 100 mililitros al día de la infusión de estos elementos de la planta podrían contribuir de forma apreciable a la ingesta diaria de nutrientes, como es el caso de los folatos», destaca Morales.

Los análisis detectaron que las muestras silvestres destacaron en cuanto a sus contenidos de minerales, calcio, magnesio, hierro y manganeso, frente al potasio, cinc y cobre de las comerciales. «Cualquiera de las dos pueden ser consideradas como fuentes de nutrientes y de compuestos bioactivos con importancia fisiológica y nutricional», apuntan las investigadoras.

Referencia bibliográfica:
Maria Inés Dias, Lillian Barros, Patricia Morales, María Cortes Sánchez-Mata, M. Beatriz P.P. Oliveira e Isabel C.F.R. Ferreira. Nutritional parameters of infusions and decoctions obtained from Fragaria vesca L. roots and vegetative parts. LWT – Food Science and Technology 62 (1), 32-38, 2015. DOI:10.1016/j.lwt.2015.01.034.

‘Química verde’ para cuantificar componentes de los cosméticos

La cosmética es una industria importante a nivel mundial, y ha obtenido altos niveles de sofisticación.

Hay más de 10.000 componentes con los que elaborar cosméticos; es fundamental, por tanto, controlar estos componentes para garantizar la seguridad de los consumidores. El Reglamento 1223/2009, aceptado por la Unión Europea en 2009, ha establecido una lista de componentes que garantiza la seguridad de los consumidores, así como unas condiciones de uso de tales componentes, como la concentración máxima y en qué tipo de productos pueden ser usados.

El investigador Josu López, del Departamento de Química Aplicada de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), ha desarrollado y aplicado métodos de cuantificación de varios de estos componentes, en su tesis doctoral. Los métodos investigados por López están basados en la electroforesis capilar. Según explica el investigador, «una de las ventajas más importantes de esta técnica es que es una técnica «verde», debido a que se consume poco disolvente orgánico y se produce poco residuo en comparación con otras técnicas analíticas». López ha trabajado en métodos para analizar fragancias de almizcle, alérgenos, conservantes antimicrobianos, conservantes antioxidantes y filtros ultravioleta, y los ha aplicado en el análisis de diversos perfumes, champús, geles, jabones, cremas solares y diferentes productos domésticos. Según ha indicado el investigador, «todos los productos que hemos analizado cumplen el reglamento».

López ha explicado que es muy fácil preparar las muestras a utilizar en estos métodos -sólo hay que diluir el producto-, y que, además, son métodos baratos. Por lo tanto, son una buena alternativa con respecto a los métodos utilizados hasta el momento (cromatografía líquida y gaseosa). Cabe destacar, además, que uno de los avances es que con la electroforesis capilar se ha conseguido la separación simultánea de varios componentes, por ejemplo, se pueden separar simultáneamente fragancias y alérgenos, o conservantes y filtros ultravioleta, etc. El investigador ha resaltado la importancia del proceso de optimización de los métodos obtenidos; «hemos desarrollado una función para simplificar la optimización de las variables más significativas que inciden en los métodos», ha explicado. En adelante, el siguiente paso será intentar analizar simultáneamente una mayor cantidad de componentes, así como intentar disminuir la concentración mínima de detección de los métodos.

Josu Lopez Gazpio (Tolosa, 1987) es licenciado en Ciencias Químicas, y tiene un máster en Química Aplicada y Materiales Poliméricos. Kosmetikoen osagai hautatuak determinatzeko kromatografia elektrozinetiko mizelarrean oinarritutako metodoen garapena eta aplikazioa es el título de su tesis doctoral, realizada en la Facultad de Ciencias Químicas de la UPV/EHU, en el Departamento de Química Aplicada (grupo de Química Analítica), bajo la dirección de Esmeralda Millán, profesora titular de la UPV/EHU. Fruto del análisis bibliográfico y terminológico realizado en la fase de redacción de la tesis, ha escrito el libro titulado Elektroforesi kapilarraren oinarriak, en el marco de la convocatoria de fomento de creación de material didáctico del Vicerrectorado de Euskera de la UPV/EHU, de la mano del Servicio Editorial.

Neuronas espejo

La importante vida social de las neuronas espejo

La imitación y la empatía son dos capacidades del ser humano que afectan directamente a las relaciones sociales, nos permiten aprender y entender el comportamiento de otras personas, pero también pueden condicionar nuestro estado de ánimo; las responsables de todo esto son las neuronas espejo.

Hasta mediados de los años 90 apenas se conocía nada del comportamiento de estas neuronas, que se sitúan en la corteza parietal del cerebro, en el área de broca, una sección involucrada en la producción del habla, el procesamiento del lenguaje y la comprensión. «Las neuronas espejo se activan cuando una persona o un animal realiza una acción porque la ha observado en otra persona», actos como bostezar, rascarse la cara o ciertos tics, tal y como ha explicado a Efe la psicóloga clínica Vanesa Fernández, profesora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Todos hemos observado en alguna ocasión cómo las toses al inicio de una obra de teatro se extienden entre el público después de escuchar el primer carraspeo o cómo sucumbimos y no podemos evitar abrir la boca cuando nuestro interlocutor bosteza.
El psicólogo Sebastián Mera, de la comunidad médica online Saluspot.com, ha señalado a Efe que buena parte del aprendizaje y del desarrollo de la empatía está basado en el funcionamiento de este tipo de neuronas. Son las responsables de que podamos imitar y aprender una conducta que observamos y, al tener la empatía una gran parte de su desarrollo basado en ellas, podemos también sentirnos y sentir cómo se siente la persona que está llevando a cabo esa conducta.  «La razón por la que se produce dicha conducta imitativa es porque la neurona reproduce, en su función refleja en el cerebro, la misma actividad neural correspondiente a la actividad que se percibe, es decir, como si fuese un espejo», ha relatado. Si bien todos los seres humanos tenemos esta capacidad, con variaciones como la cantidad de neuronas o la velocidad de trasmisión de la información, los factores sociales y culturales sí condicionan esta receptividad. Así -comenta Mera- mirar atentamente a los ojos puede ser aceptado en una sociedad como la española, mientras que el mismo gesto tiene un significado completamente opuesto en otra sociedad como pueda ser la británica. También podemos controlarlas. «Si estás en una entrevista de trabajo y la otra persona bosteza, a ti te pueden entrar ganas de bostezar también, pero no lo haces», señala Fernández. Esta psicóloga coincide, así, en que «el ambiente puede modular la biología». Por el contrario -añade- hay estudios que dicen que una persona que ejercita mucho estas neuronas, bien porque es muy empática o porque conecta mucho con otras personas, puede potenciar y estimular los circuitos que las conectan, de manera que «se hacen más rápidos y se utilizan más».

Pero las neuronas espejo no sólo actúan sobre actos mecánicos y de poca trascendencia como tocarse demasiado el pelo o la nariz, traquear los dedos o mover los pies constantemente, sino que pueden condicionar también el estado de ánimo de una persona. «El estado emocional al final se va contagiando», afirma Fernández. Conductas como la apatía o la desgana, por ejemplo, «las neuronas espejo las están captando y reproduciendo». «Al final, se va produciendo una transferencia de esos sentimientos, de esos gestos y por eso hay personas que notas que te dejan vacío emocionalmente y hay otras que transmiten energía, optimismo, y que repercuten en tu estado de manera positiva», subraya.

Con frecuencia acuden pacientes a la consulta de dermoestética con el ánimo de conseguir un aspecto como el alguien famoso o al que admiran, sin duda debido a la acción de sus neuronas espejo.

Es importante conseguir que la/el paciente tome conciencia de su individualidad y que entienda que los tratamientos dermoestéticos se refieren a una reparación de su piel, que contribuye a su bienestar en aspectos importantes personales y sociales y, en definitiva, a mejorar su salud.