Estudian por qué las mujeres viven más años

Un número especial de Cell Stem Cell publicado incluye una serie de artículos sobre el envejecimiento. Entre ellos destaca uno que aborda por qué las mujeres viven más años. Más del 95 por ciento de las personas bicentenarias son mujeres. Los científicos han observado mucho las diferencias entre los sexos en lo que respecta a la edad, pero no hay una explicación clara de por qué las mujeres viven más tiempo.

Los investigadores de la Universidad de Stanford (California, EE.UU.) Ben Dulken y Anne Brunet argumentan que es el momento de mirar a las diferencias en el declive regenerativo entre hombres y mujeres. Esta línea de investigación podría abrir nuevas explicaciones de cómo las hormonas sexuales estrógeno y testosterona, u otros factores, modifican la esperanza de vida.

Es conocido que el estrógeno tiene efectos directos sobre las poblaciones de células madre en ratones hembra, desde aumentar el número de células madre de la sangre (que es muy útil durante el embarazo) hasta la mejora de la capacidad de regeneración de las células madre del cerebro durante el estro (época de celo). Que estos cambios tengan un impacto directo en la vida es lo que está aún por explorar. Estudios recientes han encontrado que los suplementos de estrógeno aumentan la vida útil de los ratones machos, y que los eunucos humanos viven cerca de 14 años más que los machos no castrados.

También se necesita más trabajo para entender cómo afecta la genética al envejecimiento de las células madre en ambos sexos. Los científicos han visto que la anulación de diferentes genes en ratones puede agregar longevidad a un sexo, pero no al otro, y que los hombres en los estudios de gemelos no idénticos tienen telómeros más cortos -un signo de más corta vida celular- en comparación con las mujeres.

“Es probable que el sexo juegue un papel en la definición tanto de la esperanza de vida como de la vida saludable, y los efectos del sexo pueden no ser idénticos para estas dos variables”, escriben los autores. “A medida que aumentan las investigaciones sobre qué factores influyen en el envejecimiento, no olvidemos uno de los modificadores más eficaces: el sexo”.

MODELO DE LABORATORIO

Otro de los estudios publicados en el número especial, informa EurekAlert!, analiza los problemas para modelar el envejecimiento en el laboratorio, y las estrategias utilizadas para combatirlos. Y un tercer análisis estudia por qué los gametos (espermatozoides y óvulos) parecen inmortales en comparación con las demás células madre del cuerpo.

Los gametos obtienen energía de la respiración mitocondrial, más eficiente que la ruptura de azúcar, utilizada por el resto de células madre. El estudio señala, como posible explicación, que las células madre no necesitan vivir para siempre, ya que sólo tienen que llevar al individuo a edad reproductiva. En cambio, los gametos viven una selección feroz. También señala el análisis que se ha comprobado que la restricción calórica en animales puede aumentar la esperanza de vida.

Las raíces y sus propiedades

Las raíces, tallos y hojas de las fresas silvestres tienen propiedades nutritivas

Un estudioLas raíces, tallos y hojas de las fresas silvestres tienen propiedades nutritivas en el que participa la Universidad Complutense de Madrid (UCM) revela que las partes vegetativas de las fresas silvestres -raíces, tallos y hojas- presentan propiedades nutritivas y antioxidantes. Las plantas silvestres, en general, contienen más azúcares y vitamina B9 que los vegetales comerciales, aunque tanto unas como otras han demostrado ser fuentes de nutrientes.
Las fresas silvestres, que crecen en bosques y pendientes de zonas montañosas, resultan beneficiosas para la salud por sus propiedades diuréticas y astringentes. Eso incluye tanto al fruto como a sus raíces y partes vegetativas aéreas (tallos y hojas). Investigadoras del grupo ALIMNOVA de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), junto a científicos portugueses de la Universidad de Oporto y del grupo BioChemCore del Instituto Politécnico de Bragança (liderado por Isabel C.F.R. Ferreira), han descubierto que estos elementos cuentan con propiedades nutritivas.
Las raíces, tallos y hojas de las fresas son ricos en vitamina B9 / Anvica
“Hasta ahora no existía ningún estudio nutricional relativo a las partes vegetativas de esta planta, y tampoco había datos sobre la composición en cuanto a nutrientes y compuestos bioactivos de sus infusiones y decocciones”, explica Patricia Morales, profesora del departamento de Nutrición y Bromatología II de la UCM y coautora del trabajo, que se ha publicado en la revista LWT – Food Science and Technology.

El análisis de muestras silvestres -recogidas en Serra da Nogueira (Portugal)- y de fresas comerciales reveló que, además de cualidades nutritivas, las raíces, tallos y hojas también tienen propiedades antioxidantes, al ser ricas en vitamina E, C y otros ácidos orgánicos.

“Sería interesante realizar un estudio más pormenorizado, pero los resultados preliminares indican que las raíces silvestres aportan más cantidad de azúcares, ácidos grasos poliinsaturados, vitamina B9 y E en comparación con las comerciales”, afirma Morales.

DOSIS RECOMENDADA POR LA UE

Además de la planta, las investigadoras estudiaron infusiones y decocciones preparadas con las muestras. Las infusiones se hicieron en agua destilada hirviendo, en la que se introdujo un gramo de cada ejemplar, dejándola reposar cinco minutos. En las decocciones se sumergieron las plantas desde el principio, llevando el agua a ebullición durante cinco minutos y dejándola enfriar el mismo tiempo.

Estas fresas abundan en Europa y en países como Canadá, Estados Unidos, Corea y Japón. El Parlamento Europeo ha recomendado un consumo diario de 200 microgramos al día de vitamina B9 (ácido fólico y folatos), presente en las partes vegetativas, sobre todo en las raíces. “Según los resultados obtenidos, 100 mililitros al día de la infusión de estos elementos de la planta podrían contribuir de forma apreciable a la ingesta diaria de nutrientes, como es el caso de los folatos”, destaca Morales.

Los análisis detectaron que las muestras silvestres destacaron en cuanto a sus contenidos de minerales, calcio, magnesio, hierro y manganeso, frente al potasio, cinc y cobre de las comerciales. “Cualquiera de las dos pueden ser consideradas como fuentes de nutrientes y de compuestos bioactivos con importancia fisiológica y nutricional”, apuntan las investigadoras.

Referencia bibliográfica:
Maria Inés Dias, Lillian Barros, Patricia Morales, María Cortes Sánchez-Mata, M. Beatriz P.P. Oliveira e Isabel C.F.R. Ferreira. Nutritional parameters of infusions and decoctions obtained from Fragaria vesca L. roots and vegetative parts. LWT – Food Science and Technology 62 (1), 32-38, 2015. DOI:10.1016/j.lwt.2015.01.034.

‘Química verde’ para cuantificar componentes de los cosméticos

La cosmética es una industria importante a nivel mundial, y ha obtenido altos niveles de sofisticación.

Hay más de 10.000 componentes con los que elaborar cosméticos; es fundamental, por tanto, controlar estos componentes para garantizar la seguridad de los consumidores. El Reglamento 1223/2009, aceptado por la Unión Europea en 2009, ha establecido una lista de componentes que garantiza la seguridad de los consumidores, así como unas condiciones de uso de tales componentes, como la concentración máxima y en qué tipo de productos pueden ser usados.

El investigador Josu López, del Departamento de Química Aplicada de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), ha desarrollado y aplicado métodos de cuantificación de varios de estos componentes, en su tesis doctoral. Los métodos investigados por López están basados en la electroforesis capilar. Según explica el investigador, “una de las ventajas más importantes de esta técnica es que es una técnica “verde”, debido a que se consume poco disolvente orgánico y se produce poco residuo en comparación con otras técnicas analíticas”. López ha trabajado en métodos para analizar fragancias de almizcle, alérgenos, conservantes antimicrobianos, conservantes antioxidantes y filtros ultravioleta, y los ha aplicado en el análisis de diversos perfumes, champús, geles, jabones, cremas solares y diferentes productos domésticos. Según ha indicado el investigador, “todos los productos que hemos analizado cumplen el reglamento”.

López ha explicado que es muy fácil preparar las muestras a utilizar en estos métodos -sólo hay que diluir el producto-, y que, además, son métodos baratos. Por lo tanto, son una buena alternativa con respecto a los métodos utilizados hasta el momento (cromatografía líquida y gaseosa). Cabe destacar, además, que uno de los avances es que con la electroforesis capilar se ha conseguido la separación simultánea de varios componentes, por ejemplo, se pueden separar simultáneamente fragancias y alérgenos, o conservantes y filtros ultravioleta, etc. El investigador ha resaltado la importancia del proceso de optimización de los métodos obtenidos; “hemos desarrollado una función para simplificar la optimización de las variables más significativas que inciden en los métodos”, ha explicado. En adelante, el siguiente paso será intentar analizar simultáneamente una mayor cantidad de componentes, así como intentar disminuir la concentración mínima de detección de los métodos.

Josu Lopez Gazpio (Tolosa, 1987) es licenciado en Ciencias Químicas, y tiene un máster en Química Aplicada y Materiales Poliméricos. Kosmetikoen osagai hautatuak determinatzeko kromatografia elektrozinetiko mizelarrean oinarritutako metodoen garapena eta aplikazioa es el título de su tesis doctoral, realizada en la Facultad de Ciencias Químicas de la UPV/EHU, en el Departamento de Química Aplicada (grupo de Química Analítica), bajo la dirección de Esmeralda Millán, profesora titular de la UPV/EHU. Fruto del análisis bibliográfico y terminológico realizado en la fase de redacción de la tesis, ha escrito el libro titulado Elektroforesi kapilarraren oinarriak, en el marco de la convocatoria de fomento de creación de material didáctico del Vicerrectorado de Euskera de la UPV/EHU, de la mano del Servicio Editorial.